Eclesiastés (Qohelet) 11

← Cap. 10
Cap. 12 →

No te preocupes del porvenir

1 Echa tu pan al agua, que al cabo de mucho tiempo lo encontrarás.
2 Reparte con siete, y también con ocho, que no sabes qué mal puede venir sobre la tierra.
3 Si las nubes van llenas, vierten lluvia sobre la tierra, y caiga el árbol al sur o al norte, donde cae el árbol allí se queda.
4 El que vigila el viento no siembra, el que mira a las nubes no siega.
5 Como no sabes cómo viene el espíritu a los huesos en el vientre de la mujer encinta, así tampoco sabes la obra de Dios que todo lo hace. a
6 De madrugada siembra tu simiente y a la tarde no des paz a tu mano. Pues no sabes si es menor esto o lo otro o si ambas cosas son igual de buenas.

No olvidarse del fin

7 Dulce es la luz y bueno para los ojos ver el sol.
8 Si uno vive muchos años, que se alegre en todos ellos, y tenga en cuenta que los días de tinieblas muchos serán, que es vanidad todo el porvenir.
9 Alégrate, mozo, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos, Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a juicio.
10 Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu carne, pero juventud y pelo negro, vanidad.
🔗

Referencias Cruzadas

a

Versículo 5

Ecl 3:11 ; 7:13 ; 8:17 .

📝

Notas del Capítulo

Versículo 1-2

Estos dos dichos pueden entenderse en un contexto comercial. Reconoce la incertidumbre y el riesgo que implica dicha actividad. Al mismo tiempo, animan a la acción y a un espíritu de aventura. El primero (v. 1) habla de comercio e inversión en el extranjero: Exporta tu grano (“pan”) a mercados extranjeros y puede que te sorprendas de los sustanciales beneficios. El segundo (v. 2) fomenta la diversificación de la inversión (siete, u ocho envíos de grano) para asegurar contra fuertes pérdidas.

Versículo 3-6

Los versículos 3, 4 y 6 amplían el tema de la incertidumbre y la incapacidad humana para evaluar con precisión cada situación. El versículo 4, sin embargo, comenta sobre las desventajas de demasiada cautela: Solo aquellos que estén dispuestos a arriesgarse disfrutarán del éxito. Pero solo el Creador conoce el misterio de la “obra de Dios” (v. 5).

Versículo 7-10

La parte conclusiva del libro comienza con un último homenaje agridulce a la vida y un entusiasta estímulo a regocijarse en sus dones mientras estén al alcance.

Versículo 10

Fugaz: lit., «vanidad».