Malaquías 3

Profetas Menores

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San Mateo →

El día del Señor</span><span style="font-size:18.0pt;mso-bidi-font-size:10.0pt;color:windowtext">

1 He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Angel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot. a
2 ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque es él como fuego de fundidor y como lejía de lavandero.
3 Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán para Yahveh los que presentan la oblación en justicia. b
4 Entonces será grata a Yahveh la oblación de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años antiguos.
5 Yo me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo expeditivo contra los hechiceros y contra los adúlteros, contra los que juran con mentira, contra los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano, contra los que hacen agravio al forastero sin ningún temor de mí, dice Yahveh Sebaot.
6 Que yo, Yahveh, no cambio, y vosotros, hijos de Jacob, no termináis nunca.

Benditos los cumplidores de la Ley

7 Desde los días de vuestros padres venís apartándoos de mis preceptos y no los observáis. Volveos a mí y yo me volveré a vosotros, dice Yahveh Sebaot. - Decís: ¿En qué hemos de volver? - c
8 ¿Puede un hombre defraudar a Dios? ¡Pues vosotros me defraudáis a mí! - Y aún decís: ¿En qué te hemos defraudado? - En el diezmo y en la ofrenda reservada. d
9 De maldición estáis malditos, porque me defraudáis a mí vosotros, la nación entera.
10 Llevad el diezmo íntegro a la casa del tesoro, para que haya alimento en mi Casa; y ponedme así a prueba, dice Yahveh Sebaot, a ver si no os abro las esclusas del cielo y no vacío sobre vosotros la bendición hasta que ya no quede, e
11 y no ahuyento de vosotros al devorador, para que no os destruya el fruto del suelo y no se os quede estéril la viña en el campo, dice Yahveh Sebaot.
12 Todas las naciones os felicitarán entonces, porque seréis una tierra de delicias, dice Yahveh Sebaot. f

Suerte de los impíos y de los justos

13 Duras me resultan vuestras palabras, dice Yahveh. - Y todavía decís: ¿Qué hemos dicho contra ti? -
14 Habéis dicho: Cosa vana es servir a Dios; ¿qué ganamos con guardar su mandamiento o con andar en duelo ante Yahveh Sebaot? g
15 Más bien, llamamos felices a los arrogantes: aun haciendo el mal prosperan, y aun tentando a Dios escapan libres.
16 Entonces los que temen a Yahveh se hablaron unos a otros. Y puso atención Yahveh y oyó; y se escribió ante él un libro memorial en favor de los que temen a Yahveh y piensan en su Nombre. h
17 Serán ellos para mí, dice Yahveh Sebaot, en el día que yo preparo, propiedad personal; y yo seré indulgente con ellos como es indulgente un padre con el hijo que le sirve. i
18 Entonces vosotros volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre quien sirve a Dios y quien no le sirve.
19 Pues he aquí que viene el Día, abrasador como un horno; todos los arrogantes y los que cometen impiedad serán como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahveh Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama. j
20 Pero para vosotros, los que teméis mi Nombre, brillará el sol de justicia con la salud en sus rayos, y saldréis brincando como becerros bien cebados fuera del establo. k
21 Y pisotearéis a los impíos, porque serán ellos ceniza bajo la planta de vuestros pies, el día que yo preparo, dice Yahveh Sebaot.
22 Acordaos de la Ley de Moisés, mi siervo, a quien yo prescribí en el Horeb preceptos y normas para todo Israel. l
23 He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible. m
24 El hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo a herir la tierra de anatema.
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Referencias Cruzadas

a

Versículo 1

Ex 23:20 – 22 ; Is 40:3 ; Mt 11:10 ; Mk 1:2 ; Lk 1:17 ; 7:27 .

b

Versículo 3

Is 1:25 ; Zac 13:9 .

c

Versículo 7

Zac 1:3 – 4 ; Hch 7:51 .

d

Versículo 8

Neh 13:10 – 14 .

e

Versículo 10

Dt 28:2 , 12 ; 2 Chr 31:10 – 11 ; Neh 10:38 ; 13:12 ; Prov 3:9 – 10 .

f

Versículo 12

Dt 28:10 ; Is 61:9 .

g

Versículo 14

Jb 21:14 – 15 ; 22:17 ; Ps 73:11 – 12 ; Is 58:3 ; Zac 7:2 – 7 .

h

Versículo 16

Rev 20:12 .

i

Versículo 17

Ex 19:5 ; Dt 7:6 ; Ps 103:13 ; 135:4 .

j

Versículo 19

Is 13:9 ; 34:8 ; Jl 3:3 ; Sof 1:18 ; 2 Pt 3:7 .

k

Versículo 20

Lk 1:78 – 79 .

l

Versículo 22

Ex 20 ; Lv 26 ; Dt 4:1 , 5 – 6 .

m

Versículo 23

2 Kgs 2:10 – 12 ; Eclo 48:10 ; Mt 11:13 – 14 ; 17:10 – 13 ; Mk 9:9 – 13 ; Lk 1:17 .

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Notas del Capítulo

Versículo 1

Mi mensajero…ante mí: Mt 11,10 aplica estas palabras a Juan el Bautista; Mt 11,14 identifica además a Juan como Elías (véase Mal 3,23). Algunos consideran que el mensajero de Dios en el v. 1a es una persona distinta del “señor” y del “mensajero del pacto” en el v. 1b; otros sostienen que son la misma persona. Algunos consideran que “el señor” y “el mensajero del pacto” son divinos, mientras que otros sostienen que en el sentido literal del texto es un gobernante terrenal mesiánico.

Versículo 6-7

Sin cambio: Dios permanece fiel al pacto incluso cuando las partes humanas lo rompen.

Versículo 10

Almacén: el tesoro del templo.

Versículo 14

Como enlutados: el adverbio traducido como «como enlutados» significa algo así como «con cara larga».

Versículo 16

Libro de registro: véase la nota sobre Éx 32,32.

Versículo 20

Alas: un símbolo común de la manifestación de un dios en el antiguo Cercano Oriente es el disco solar alado que se encuentra, por ejemplo, en las asas de jarras premonárquicas. Cf. Nm 6,25; Sal 4,7; 31,17; 34,6; 84,12.

Versículo 23

Elías: arrebatado en un torbellino, según 2 Reyes 2,11. Aquí parece predecirse su regreso. Una tradición judía interpretó esto literalmente; los evangelios vieron a Elías en la persona de Juan el Bautista (Mt 11,13-14; 17,10-13; Mc 9,9-13).