Sabiduría 14

← Cap. 13
Cap. 15 →

Necedad del culto de los ídolos

1 Otro, preparándose a embarcar para cruzar el mar bravío, invoca a un leño más frágil que la nave que le lleva. a
2 Que a la nave, al fin, la inventó el afán de lucro, y la sabiduría fue el artífice que la construyó;
3 y es tu Providencia, Padre, quien la guía, pues también en el mar abriste un camino, una ruta segura a través de las olas, b
4 mostrando así que de todo peligro puedes salvar para que hasta el inexperto pueda embarcarse. c
5 No quieres que queden inactivas las obras de tu Sabiduría; por eso, a un minúsculo leño fían los hombres su vida, cruzan el oleaje en una barquichuela y arriban salvos a puerto. d
6 También al principio, mientras los soberbios gigantes perecían, se refugió en una barquichuela la esperanza del mundo, y, guiada por tu mano, dejó al mundo semilla de una nueva generación.

Maldito el ídolo y el que lo hace

7 Pues bendito es el leño por el que viene la justicia,
8 pero el ídolo fabricado, maldito él y el que lo hizo; uno por hacerle, el otro porque, corruptible, es llamado dios, e
9 y Dios igualmente aborrece al impío y su impiedad;
10 ambos, obra y artífice, serán igualmente castigados.
11 Por eso también habrá una visita para los ídolos de las naciones, porque son una abominación entre las criaturas de Dios, un escándalo para las almas de los hombres, un lazo para los pies de los insensatos. f

Cómo los hombres inventaron los ídolos

12 La invención de los ídolos fue el principio de la fornicación; su descubrimiento, la corrupción de la vida. g
13 No los hubo al principio ni siempre existirán; h
14 por la vanidad de los hombres entraron en el mundo y, por eso, está decidido su rápido fin.
15 Un padre atribulado por un luto prematuro encarga una imagen del hijo malogrado; al hombre muerto de ayer, hoy como un dios le venera y transmite a los suyos misterios y ritos.
16 Luego, la impía costumbre, afianzada con el tiempo, se acata como ley. i
17 También por decretos de los soberanos recibían culto las estatuas. Unos hombres que, por vivir apartados, no les podían honrar en persona, representaron su lejana figura encargando una imagen, reflejo del rey venerado; así lisonjearían con su celo al ausente como si presente se hallara.
18 A extender este culto contribuyó la ambición del artista y arrastró incluso a quienes nada del rey sabían;
19 pues deseoso, sin duda, de complacer al soberano, alteró con su arte la semejanza para que saliese más bella, j
20 y la muchedumbre seducida por el encanto de la obra, al que poco antes como hombre honraba, le consideró ya objeto de adoración. k

Inmoralidad de la idolatría

21 De aquí provino la asechanza que se le tendió a la vida: que, víctimas de la desgracia o del poder de los soberanos, dieron los hombres a piedras y leños el Nombre incomunicable.
22 Luego, no bastó con errar en el conocimiento de Dios; viviendo además la guerra que esta ignorancia les mueve, ellos a tan graves males les dan el nombre de paz. l m
23 Con sus ritos infanticidas, sus misterios secretos, sus delirantes orgías de costumbres extravagantes, l n
24 ni sus vidas ni sus matrimonios conservan ya puros. Uno elimina a otro a traición o le aflige dándole bastardos; l
25 por doquiera, en confusión, sangre y muerte, robo y fraude, corrupción, deslealtad, agitación, perjurio, l o
26 trastorno del bien, olvido de la gratitud, inmundicia en las almas, inversión en los sexos, matrimonios libres, adulterios, libertinaje. l o
27 Que es culto de los ídolos sin nombre principio, causa y término de todos los males. l p
28 Porque o se divierten alocadamente, o manifiestan oráculos falsos, o viven una vida de injusticia, o con toda facilidad perjuran: l q
29 como los ídolos en que confían no tienen vida, no esperan que del perjurio se les siga algún mal. l

El justo castigo de los idólatras

30 Una justa sanción les alcanzará, sin embargo, por doble motivo: por formarse de Dios una idea falsa al darse a los ídolos y por jurar injustamente contra la verdad con desprecio de toda santidad. l r
31 Que no es el poder de aquellos en cuyo nombre juran; es la sanción que merece todo el que peca, la que persigue siempre la transgresión de los inicuos. l
🔗

Referencias Cruzadas

a

Versículo 1

Is 46:7 .

b

Versículo 3

Ps 107:23 – 30 ; Is 43:16 .

c

Versículo 4

Sab 16:8 .

d

Versículo 5

Sab 10:4 .

e

Versículo 8

Rom 1:23 .

f

Versículo 11

Sab 3:7 ; Nm 33:4 ; Jos 23:13 ; Ps 115:4 ; Jer 6:15 ; 10:15 ; 46:25 ; Os 9:15 .

g

Versículo 12

Rom 1:23 – 32 .

h

Versículo 13

Is 2:18 .

i

Versículo 16

1 Mc 1:47 – 50 ; Dn 3:4 – 7 .

j

Versículo 19

Is 44:12 – 13 LXX.

k

Versículo 20

Sab 15:4 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

m

Versículo 22

Jer 6:14 ; Ez 13:10 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

n

Versículo 23

Sab 12:4 – 5 ; 14:15 ; Is 57:5 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

o

Versículo 25-26

Jer 7:8 – 9 ; 22:17 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

o

Versículo 25-26

Jer 7:8 – 9 ; 22:17 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

p

Versículo 27

Ex 23:13 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

q

Versículo 28

Jer 5:31 ; 29:26 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

r

Versículo 30

Sab 1:1 , 8 ; 11:20 ; Jer 5:2 , 7 .

l

Versículo 22-31

Jer 2:20 ; 3:1 – 25 ; Os 4:1 – 2 , 9 – 19 ; Rom 1:26 – 31 ; Gal 5:19 – 21 ; 1 Tm 1:9 – 10 .

📝

Notas del Capítulo

Versículo 3-6

El barco de madera mencionado en los vv. 1-2 da pie a una breve meditación sobre la providencia de Dios, quien de hecho ha velado por los barcos en sus peligrosos cursos. La madera descrita en el v. 7 se convirtió en un tipo patrístico favorito para la madera de la cruz.

Versículo 6

Noé.

Versículo 15-21

El autor desarrolla dos ejemplos de idolatría: culto a los muertos y culto al rey.

Versículo 19

Semejanza: la hizo más halagadora que la realidad.

Versículo 30

Piedad: la santidad de los juramentos.

Versículo 31

El perjurio es una forma de engaño que exige castigo aunque se practique en nombre de un ídolo sin vida.