Tobías 8

← Cap. 7
Cap. 9 →
1 Cuando acabaron de comer y beber, decidieron acostarse, y tomando al joven le llevaron al aposento.
2 Recordó Tobías las palabras de Rafael y, tomando el hígado y el corazón del pez de la bolsa donde los tenía, los puso sobre las brasas de los perfumes.
3 El olor del pez expulsó al demonio que escapó por los aires hacia la región de Egipto. Fuese Rafael a su alcance, le ató de pies y manos y en un instante le encadenó.
4 Los padres salieron y cerraron la puerta de la habitación. Entonces Tobías se levantó del lecho y le dijo: «Levántate, hermana, y oremos y pidamos a nuestro Señor que se apiade de nosotros y nos salve.»
5 Ella se levantó y empezaron a suplicar y a pedir el poder quedar a salvo. Comenzó él diciendo: ¡Bendito seas tú, Dios de nuestros padres, y bendito sea tu Nombre por todos los siglos de los siglos! Bendígante los cielos, y tu creación entera, por los siglos todos. a
6 Tú creaste a Adán, y para él creaste a Eva, su mujer, para sostén y ayuda, y para que de ambos proviniera la raza de los hombres. Tú mismo dijiste: No es bueno que el hombre se halle solo; hagámosle una ayuda semejante a él. b
7 Yo no tomo a esta mi hermana con deseo impuro, mas con recta intención. Ten piedad de mí y de ella y podamos llegar juntos a nuestra ancianidad.
8 Y dijeron a coro: «Amén, amén.»
9 Y se acostaron para pasar la noche. Se levantó Ragüel y, llamando a los criados que tenía en casa, fueron a cavar una tumba,
10 porque se decía: «No sea que haya muerto y nos sirva de mofa y escarnio.»
11 Cuando tuvieron cavada la tumba, volvió Ragüel a casa, llamó a su mujer
12 y le dijo: «Manda a una criada que entre a ver si vive; y si ha muerto, le enterraremos sin que nadie se entere.»
13 Mandaron a la criada, encendieron la lámpara y abrieron la puerta; y entrando ella vio que estaban acostados juntos y dormidos.
14 Salió la criada y les anunció: «Vive, nada malo ha ocurrido.»
15 Ragüel bendijo al Dios del Cielo, diciendo: ¡Bendito seas, oh Dios, con toda pura bendición y seas bendecido por los siglos todos!
16 Seas bendecido por haberme alegrado y no haber ocurrido el mal que temía, sino que has hecho con nosotros según tu gran piedad.
17 Seas bendecido por tener compasión de dos hijos únicos. Ten, Señor, piedad de ellos y dales tu salvación, y haz que su vida transcurra en alegría y piedad.
18 Después ordenó a sus criados que rellenasen la fosa antes que amaneciera.
19 Mandó a su mujer cocer una gran hornada; y él fue al establo, tomó dos bueyes y cuatro carneros y ordenó que los aderezaran. Y comenzaron los preparativos.
20 Hizo llamar a Tobías y le dijo: «Durante catorce días no te moverás de aquí; te quedarás conmigo comiendo y bebiendo y llenarás de gozo el corazón de mi hija por sus tristezas pasadas.
21 Luego, tomarás la mitad de todo cuanto aquí poseo y te volverás con felicidad a casa de tu padre. Cuando mi mujer y yo hayamos muerto, también será para vosotros la otra mitad. Ten confianza, hijo; yo soy tu padre y Edna tu madre; junto a ti estaremos y junto a tu hermana desde ahora en adelante. Ten confianza, hijo.»
🔗

Referencias Cruzadas

a

Versículo 5

Dn 3:26 .

b

Versículo 6

Gn 2:18 – 23 .

📝

Notas del Capítulo

Versículo 2-3

La manera de afrontar las influencias demoníacas entre los antiguos nos parece extraña. Sin embargo, el pescado aquí es un elemento folclórico, que sugiere la lucha del héroe con un dragón, y no una receta para el exorcismo. Está claro que el autor pone el énfasis principal en el valor de la oración a Dios (6:18; 8:4-8), en el papel del ángel como agente de Dios, y en la disposición piadosa de Tobías.

Versículo 3

El desierto se consideraba la morada de los demonios. Cf. Is 13:21; 34:14; Mt 4:1; 12:43.

Versículo 20

Durante catorce días: debido al feliz e inesperado giro de los acontecimientos, Raguel duplica el tiempo de la fiesta de bodas. Cuando Tobías regresa a casa, se celebra la fiesta habitual de siete días (11:18). Cf. Jue 14:12.